lunes, 12 de mayo de 2014

Transporte en Hungría (II) : Carretera

Hungría es un país de contrastes, de eso no hay duda, y las carreteras dan buena fe de ello. El país posee un sistema radial de modernas autopistas estatales de pago que comunican Budapest con el resto de ciudades principales, y viajar en vehículo particular por ellas es, sin duda la forma más cómoda de desplazarse por el país.




Un dato importante es que el pago se realiza mediante viñeta: antes se compraba una pegatina en gasolineras u otras tiendas, que había que colocar en el parabrisas y que te daba total acceso a la red de autopistas por un tiempo definido, ahora directamente das tu número de matrícula, pagas y ya está, no hay que colocar ninguna pegatina. Una red de cámaras fijas controla las matrículas de los vehículos, aunque también son habituales los controles móviles, y en caso de no haber pagado, las multas son considerables. También en países como Austria, Suiza, Eslovaquia o República Checa se paga de esta forma, muy diferente de la que estamos acostumbrados en España, Francia o Italia, por ejemplo. La única ventaja es que no tienes que parar a coger el ticket o a pagar cuando te incorporas o sales, y se evitan muchos atascos. Inconvenientes hay muchos, desde que se te olvide o, sobre todo, que tengas que pagar como mínimo en Hungría 10 días de uso, aunque solo quieras hacer un viaje de un par de horas. Las otras opciones son un mes o un año, el precio baja cuanto más tiempo de uso compres. Actualmente, la viñeta de 10 días cuesta algo menos de 10 €. Para los viajeros habituales, sí es cierto que supone un gran ahorro comparado con los peajes de cabina.

La red de autopistas radiales consta de 6 autopistas, todas ellas comienzan por la letra "M" seguida de un número variable.

M0: es la autopista de circunvalación de Budapest, que conecta las radiales entre sí, como en España la M-40. No está completa, faltando el tramo noroccidental.

M1: se dirige hacia el oeste, comunicando Budapest con la frontera de Austria, así como las ciudades de Gyor, Tata y Tatabanya.

M3: se dirige hacia el este, hasta la frontera con Ucrania. Comunica la capital con importantes ciudades como Debrecen, Miskolc y Nyiregyháza. Faltan de completar los últimos kilómetros hasta Ucrania.

M5: la autopista del sureste, desde la capital hasta la frontera con Serbia, pasando por Kecskemét y Szeged.

M6: se dirige desde Budapest hacia el sur, por las ciudades de Dunaújváros y Pécs, hasta la frontera croata (falta de terminar el último tramo).

M7: la autopista del Balaton. Se dirige a Székesfehérvár, la costa sur del lago, Nagykanizsa y las fronteras de Croacia y Eslovenia.

La M2 y la M4 están proyectadas como futuras autopistas. A día de hoy son carreteras de doble sentido. La primera se dirige al norte, por Vác, hasta la frontera eslovaca. La otra pasa por Szolnok y llega hasta la frontera con Rumanía cerca de la ciudad de Oradea (Nagyvárad).




Viaducto en la M7.

Túneles de la M6 durante su construcción. En general la red de autopistas es de gran calidad, aunque aún está en proceso de construcción en muchas partes del país.


La cosa cambia, y mucho, cuando salimos de las autopistas: las carreteras no desdobladas son bastante deficientes, casi ninguna cuenta con arcenes ni balizas, los carriles son estrechos y llenos de baches y la señalización es deficiente o inexistente. Y mejor no hablar de la red secundaria, territorio sin ley donde camiones, Trabants, Ladas, bicicletas y tracción animal campan a sus anchas (también algunos vehículos de alta gama que ocupan casi toda la carretera de ancho y circulan como si fueran los reyes del lugar).


No es muy difícil cruzarse con carros tirados por caballos o incluso burros en las carreteras húngaras.

Al mal estado de las vías se suma la crudeza del invierno húngaro. En esta época del año la conducción puede no ser una tarea precisamente fácil.


Por las autopistas circula una inmensa cantidad de camiones, sobre todo de Turquía, Bulgaria, Rumanía y Serbia, ya que Hungría está en la ruta que comunica el este y el oeste de Europa, así como la ruta euroasiática a través del estrecho del Bósforo. Muchas veces circulan en forma de largos convoyes. Pese a que estas vías son buenas, hay bastantes accidentes de camiones debido a que muchos no realizan los descansos adecuados.

El exceso de velocidad es algo habitual: los radares fijos son escasos, las infinitas rectas invitan a pisar el acelerador en las soporíferas autopistas panónicas y, sobre todo, muchos rumanos, húngaros, austríacos y alemanes, son grandes amantes de la velocidad, los piques y los coches de alta gama. Especialmente los rumanos tienen bastante mala fama (aunque aquí casi todo lo rumano tiene mala reputación). Muchos vienen desde España sin prácticamente descansar en todo el viaje. La costumbre de parar en el arcén a descansar o hacer las necesidades no es tan extraña aquí, además muchos coches son viejos y se estropean fácilmente. También es fácil ver coches con carritos llevando todo tipo de objetos, improvisadas matrículas en hojas de papel impresas y muchas más sorpresas.

Por las carreteras de doble sentido la cosa no cambia mucho. Están bastante saturadas (pese a ser un país con menos coches en comparación con los países occidentales), se corre bastante y las medidas de seguridad son mucho peores. Debido al incremento del precio de la viñeta, cada vez más coches y camiones circulan por ellas. Incluso los camiones pagan una viñeta por circular por estas carreteras, que es más barata que la de autopista. A esto hay que sumar una enorme cantidad de bicicletas, sobre todo de gente mayor, que es su único medio de transporte, y aunque en muchos tramos hay un camino separado para ellos, en otros tienen que compartir la carretera con camiones, coches y carros, y sin arcenes y con carriles muy estrechos. Además la mayoría de carreteras no cuenta con variantes y pasa por el centro de las poblaciones.


Carretera 55, que comunica la Szeged con Pécs, dos de las principales ciudades del país.


En cuanto al transporte público, la mayoría de los autobuses conectan los pueblos con las ciudades principales de cada región. Respecto a la conexión con Budapest, es escasa y mala: mucho mejor coger el tren para esto. Puede decirse que el autobús se utiliza allí donde no llega el tren.

En general los autobuses en Hungría son muy lentos por culpa de las carreteras y que paran cada pocos minutos en cualquier pueblo o apeadero. Un viaje, aunque corto, puede llevar mucho tiempo. Sin embargo, es la única opción para una importante proporción de húngaros que no pueden permitirse tener coche, o tiene solo un vehículo por familia. Aunque hay bastantes frecuencias, en horas punta es habitual que mucha gente viaje de pie en el pasillo de los autobuses de línea como si fuese un autobús urbano, especialmente los estudiantes los domingos por la tarde, o los viernes, que viajan de sus pueblos a la ciudad.

3 comentarios:

  1. Hola, Ekamagyar.
    Muy interesante tu entrada, y ... cierto lo que describes.
    Yo te escribí hace unos meses, diciéndote que me había comprado una casita en el lado Sur del Balaton y por fin hoy he podido recoger las llaves de la misma.
    Verás, al venir desde España, lógicamente atravesamos Eslovenia, con su viñeta incluída y yo desconocía que, directamente, íbamos a entrar en Hungría por autopista (M7). No había control fronterizo entre la ruta por Maribor hacia el Balaton, ni anuncios de viñeta ni casetilla para comprar la misma, así que continuamos por la M7, con la esperanza de encontrar más adelante algún sitio donde comprarla, pero nada de nada. Todo hay que decirlo, yo iba con el corazón encogido, pues al ser consciente de que iba por una autopista sin viñeta, también era consciente de que estaba cometiendo una infracción y las consecuencias que me podría acarrear pero, a las 12 de la noche, poco más podía hacer así que, a lo hecho, pecho. Ahora veo en tu entrada que, aparte de lo de las cámaras y controles móviles, dices que ya no se compra la viñeta, simplemente se da la matrícula y se paga, pero ¿¿dónde?? Me marcho de aquí dentro de unas 5 semanas, y no me gustaría que sabiendo ya lo que sé, me pillaran para entonces en un renuncio. Te agradecería me informaras un poco, pues hasta que no aterrice en las costumbres húngaras, me encuentro un poco perdida. Gracias por tu ayuda.

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    1. Hola maria jose, si te recuerdo :). Que envidia vivir junto al lago balaton espero que vaya todo fenomenal, ahora que llega el invierno imagino que buscaras un lugar mas calido jeje...

      Respecto a tu comentario, pues ahora que lo veo creo que tienes razon y que no queda suficientemente claro, queria decir que es en las propias gasolineras donde se puede comprar la viñeta, solo que ya no te dan una pegatina fisica, sino que solo te registran ellos en el ordenador de la tienda conectado a trafico y ya esta, registran tu matricula y saben que pagaste.

      Para la vuelta hay una solucion mas comoda, se puede adquirir por internet, yo mismo la compre hace unos dias que estuve en Hungria. La web es: autopalyamatrica.hu y alli eliges tu tipo de vehiculo, el periodo (minimo 10 dias por 3000 forint aprox) y metes la metricula del vehiculo y las fechas que te interesan, junto email y telefono. Solo necesitas una tarjeta de debito o credito para el pago.

      Deberia escribir una entrada explicando estas cosas, me suelo ir por las ramas con temas de actualidsd y luego olvido estas cosas que son mas utiles para los lectores jeje... prometo ponerlo al dia.

      Un saludo y si tienes algun problema con la compra avisame por si puedo ayudarte :) jó utat!

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  2. Muchas gracias por tus explicaciones.
    Hace tres años cruce toda Hungria sin viñeta sin saber de su obligatoriedad. Menos mal que no era consciente de lo que estaba haciendo. Para este año (repetimos Hungria en moto) ya sé como y donde comprar la viñeta.
    Gracias.

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